Los efectos de los vídeos en las redes sociales sobre las funciones cognitivas

Cerebro y mente

  • martes, 15 de septiembre de 2026

Eel brain rot: se caracteriza por el declive cognitivo, el déficit de atención y la desensibilización emocional

Los vídeos cortos son una de las principales fuentes de información y entretenimiento para los usuarios de Internet a nivel mundial. Para hacerse una idea de la magnitud del fenómeno, en 2025, solo TikTok contaba con unos 2.000 millones de usuarios activos, pertenecientes a distintos grupos demográficos, desde la generación Z hasta las personas mayores. El impacto cognitivo de este fenómeno está relacionado con el brain rot, un fenómeno de deterioro cerebral propio de la era digital que se caracteriza por el declive cognitivo, el déficit de atención y la desensibilización emocional debido a la exposición prolongada a contenidos digitales de baja calidad.

El visionado frecuente de vídeos cortos se ha relacionado con consecuencias psicológicas negativas, entre las que se incluyen la depresión, la ansiedad y los patrones de uso adictivos. Datos recientes han contribuido a alimentar una preocupación adicional relacionada con una posible reorganización selectiva de las dinámicas cerebrales en reposo en los usuarios que ven vídeos cortos de forma excesiva, con implicaciones negativas para el funcionamiento cognitivo-emocional, en particular en la regulación de la atención y el control ejecutivo.

A pesar de ello, los vídeos cortos se utilizan cada vez más en contextos educativos por su supuesta capacidad para mejorar la motivación y la implicación de los usuarios, sin tener en cuenta los resultados contradictorios sobre su eficacia en el aprendizaje y los costes cognitivos asociados a su uso, que implican una memoria de trabajo más débil debido a una capacidad verbal reducida y una menor participación de las redes semánticas.

El cerebro tiene una capacidad limitada para procesar los estímulos sensoriales procedentes del mundo físico en un momento dado y recurre al proceso cognitivo de la atención para concentrar los recursos neuronales en función de las circunstancias del momento. La atención puede dividirse en dos funciones distintas: 

  • Atención ascendente (guiada por el estímulo), que se refiere a la orientación de la atención, impulsada por factores externos, hacia estímulos que destacan por sus propiedades intrínsecas con respecto al fondo.
  • Atención descendente (orientada al objetivo), que se refiere a la orientación interna de la atención basada en conocimientos previos, planes voluntarios y objetivos actuales. 

Los estudios de neurofisiología han aportado en los últimos años importantes datos sobre los circuitos neuronales y los mecanismos de la atención ascendente y descendente, poniendo de manifiesto cómo la atención puede influir en la frecuencia media de activación neuronal, así como en su variabilidad y en la correlación entre las neuronas de regiones cerebrales específicas.

Un estudio con resonancia magnética funcional comparó la actividad neuronal de 57 participantes durante la fase de recuperación tras la exposición a contenidos de vídeo breves y fragmentados, en comparación con contenidos de vídeo largos y continuos. Se analizaron las variaciones de la señal dependiente del nivel de oxigenación de la sangre durante una prueba de memoria para aclarar cómo el formato del vídeo podía modular los procesos de recuperación cognitiva, con los siguientes resultados:

  • Precisión de la memoria – se vio reducida en el grupo que vio vídeos cortos, debido a una menor activación en el claustro izquierdo, el núcleo caudado y la circunvolución temporal medial durante la fase de recuperación de la memoria, junto con una menor conectividad funcional entre el núcleo caudado y el claustro.
  • Claustro: su baja activación podría indicar dificultades para reconstruir una representación situacional coherente durante la recuperación en el grupo de vídeos cortos. Los autores consideran que la narración continua de los vídeos largos probablemente facilite la formación de una huella mnésica coherente, lo que permite una reconstrucción eficaz de una escena mental unificada durante la recuperación.
  • Núcleo caudado: es un nodo crucial en el circuito prefrontal-estriado y desempeña múltiples funciones en los procesos cognitivos. En el grupo que vio vídeos cortos, su menor activación parece reflejar un debilitamiento del control atencional descendente y del procesamiento orientado a la tarea durante la recuperación de la memoria.
  • Circunvolución temporal medial: es una región clave para el procesamiento semántico, implicada en la recuperación léxica y conceptual y en la integración de información multimodal. La menor activación de la circunvolución temporal medial durante la fase de recuerdo en el grupo que vio vídeos cortos fue paralela a su menor precisión mnemónica, lo que sugiere que la información fragmentada puede obstaculizar el procesamiento semántico profundo y la integración contextual.

En conjunto, estos resultados han confirmado el efecto perjudicial que tienen los vídeos cortos y fragmentados sobre la memoria a nivel conductual, identificando tres déficits específicos que podrían estar relacionados entre sí: falta de integración de la información, menor control cognitivo y alteración del procesamiento semántico. Los participantes que aprendían con vídeos cortos mostraban una precisión de la memoria inmediata significativamente menor y presentaban una tasa de olvido más elevada cuando se les pedía explícitamente que recordaran.

Los vídeos cortos provocaron una mayor sincronía en las regiones temporales y frontales asociadas al procesamiento atencional ascendente. Además, los análisis de conectividad funcional indicaron que los vídeos cortos debilitaron la conexión entre las redes de control visual, atencional y cognitivo

Los aspectos a tener en cuenta en la práctica clínica son:

  • La difusión de vídeos cortos (al estilo de las redes sociales), caracterizados por cambios rápidos de contenido y una fragmentación constante, ha dado lugar a su creciente integración en los entornos de aprendizaje. 
  • El aprendizaje a través de vídeos cortos puede afectar a la memoria al alterar los sistemas cerebrales implicados en la integración de la información, el control cognitivo y el procesamiento semántico.
  • Los estudios neuroconductuales sugieren que ver vídeos cortos en las redes sociales se asocia con una menor sincronización neuronal y un menor rendimiento de la memoria.

CODIGO: ES/CVD/09/26/0002

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