Según un estudio publicado en Psychology and Aging , el cuidado de los nietos se asocia con un mejor rendimiento cognitivo en adultos mayores, especialmente en mujeres. Estos resultados se suman a la creciente evidencia de que las actividades cognitivas y físicas en la vejez pueden ayudar a mantener la reserva cognitiva, aunque el estrés excesivo derivado del cuidado podría anular estos beneficios potenciales.
Los investigadores han descubierto que tanto las abuelas como los abuelos que brindan cuidados muestran mayor fluidez verbal y memoria episódica que las personas sin estas responsabilidades. Sin embargo, los análisis longitudinales revelaron un deterioro cognitivo más lento únicamente entre las abuelas. Para los clínicos, estos resultados contribuyen a un creciente conjunto de estudios que sugieren que la participación mental y social sostenida puede influir en las trayectorias cognitivas de las poblaciones que envejecen.
Estudios previos han relacionado el cuidado frecuente de los nietos con una mejor salud mental y un deterioro cognitivo más lento en adultos mayores. El análisis actual reveló que actividades específicas de cuidado, como el tiempo de ocio compartido, la ayuda con las tareas escolares y la participación en una mayor variedad de actividades, se asociaron con beneficios cognitivos. Los investigadores también han examinado las diferencias entre hombres y mujeres. Los abuelos con un mejor rendimiento cognitivo inicial eran más propensos a participar en actividades específicas de cuidado y a realizar una gama más amplia de tareas. Estos hallazgos sugieren una asociación entre el cuidado y la cognición, a la vez que plantean interrogantes sobre si la frecuencia y el tipo de participación afectan de manera diferente las trayectorias cognitivas en hombres y mujeres.
En este estudio, tanto las abuelas como los abuelos que brindaban cuidados demostraron una mayor fluidez verbal y memoria episódica que quienes no eran cuidadores, pero solo las abuelas cuidadoras experimentaron un deterioro más lento con el tiempo. Tanto las actividades cognitivas como las físicas pueden favorecer la memoria y otros aspectos de la función cerebral en los adultos mayores. Cuidar a los nietos incorpora ambos elementos, combinando la actividad física con tareas cognitivamente estimulantes como contar cuentos, leer y ayudar con las tareas escolares.
Las disparidades de género en los resultados podrían reflejar patrones de cuidado arraigados. La literatura previa sugiere que las abuelas brindan cuidados con mayor frecuencia que los abuelos, y en la generación actual las responsabilidades de cuidado siguen recayendo predominantemente en las mujeres. Entre las mujeres, las cuidadoras mostraron un mejor rendimiento cognitivo inicial y un deterioro más lento de la memoria episódica y la fluidez verbal que sus pares que no ejercían funciones de cuidadora. Los abuelos también mostraron un mejor rendimiento cognitivo que quienes no ejercían funciones de cuidadora, pero no demostraron un deterioro más lento con el tiempo.
Estos resultados respaldan la hipótesis de que el cuidado de los nietos contribuye a la reserva cognitiva. Los abuelos con un mayor rendimiento cognitivo inicial tendían a participar en una mayor variedad de actividades de cuidado, desde apoyo educativo hasta actividades de ocio compartidas. Si bien no se examinó en detalle el nivel socioeconómico, la diversidad de las tareas de cuidado pareció interactuar con el nivel educativo a la hora de determinar los resultados cognitivos. Los beneficios potenciales pueden disminuir si el cuidado de una persona se convierte en una fuente de estrés: cuando el cuidado de una persona se experimenta como estresante, puede ser contraproducente en lugar de protector.
MÁS INFORMACIÓN:
Grandparents’ cognition and caregiving for grandchildren: Frequency, type, and variety of activities
https://psycnet.apa.org/record/2027-15070-001